Artículo publicado en VozPopuli.
Sergio Carmona García–Internacional
En Cuba «va a suceder más o menos lo mismo que está sucediendo en Venezuela«, augura Sayde Chaling-Chong García, opositor cubano en el exilio y el presidente de la Alianza Iberoamericana Europea contra el Comunismo (AIECC). Chaling-Chong García advierte que con las conversaciones existentes en marcha de EEUU y el gobierno de la isla tropical no queda mucho para que a Miguel Díaz-Canel, líder del Ejecutivo cubano le tome el relevo un gobierno de transición que devuelva la libertad a sus ciudadanos; llegándose a aventurar que «no creo que Cuba llegue a diciembre».
El exiliado señala que toda la miseria en la que se han visto envueltos desde hace 67 años es culpa del Partido Comunista de Cuba. «Todo está destruido», advierte el presidente de la AIECC, señalando la dura labor de construcción que los gobiernos venideros deberán afrontar: «el sistema de alcantarillado cubano, es de 1959, en Cuba no se ha construido nada desde entonces«.
La falta de medicamentos junto con las últimas olas de enfermedades derivadas de una mala salubridad en las ciudades han empeorado la ya difícil vida de los cubanos, que tal y como relata este opositor hispano-cubano, ahora Cuba sufre «alumbrones» en vez de apagones. Advierte que las horas de luz son cada vez menos, y al gobierno le quedan cada vez menos recursos para mantener a flote la sociedad.
Sayde Chaling-Chong García es un músico cubano de origen chino, exiliado en España por el régimen de los Castro y que ha heredado Díaz-Canel. Participó durante unos años en el partido político Vox, del que acabó saliendo, y continuó sus andanzas por la política nacional asesorando al Partido Popular y a los de Abascal. Su actividad política, y activismo, también la ha desarrollado, y desarrolla, en Europa, sobre todo después de ser uno de los principales promotores de las sanciones de la Unión Europea a Cuba. A través de la Alianza Iberoamericana Europea contra el Comunismo ejerce presión contra los principales gobiernos comunistas, aunque su foco está centrado en Cuba y China.
El ‘ataque relámpago’ contra Miraflores
Sayde Chaling-Chong asegura que vió con «buenísimos ojos» la intervención que realizó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para apresar al mandatario venezolano, Nicolás Maduro, con el fin de enfrentarle a los cargos de narcotráfico y terrorismo en suelo estadounidense. Aunque es cierto el opositor cubano defiende que el diálogo es algo importante, sin embargo, éste dabe darse cuando se está hablando «de igual a igual».
Este diálogo debe darse cuando existen dos fuerzas democráticas iguales conversando, sin embargo en esta conversación, opina el presidente de la AIECC; sin embargo no debe darse cuando una de las partes no es fuerza democrática, que «secuestra la soberanía» de su ciudadanía; porque dice, la soberanía de Venezuela «estaba secuestrada», «robó las [últimas] elecciones»; lo hizo primero Hugo Chávez, y después Maduro.
«Ojalá se lleven a Canel en unos días también», soñaba el exiliado chino-cubano, de quien explica que, cubanos, y otros contrarios al régimen, están muy centrados en criticar la figura del actual presidente de Cuba, pero que éste no es más que «un títere» de «una estructura gigantesca» que hay tras él.
Ante la pregunta de si una intervención por parte de Washington podría llevar a la isla caribeña a un vacío de poder, responde Chaling-Chong García que a «va suceder más o menos, por lo que estamos sabiendo ahora, lo mismo que está sucediendo en Venezuela». Ejemplifica su despreocupación con el caso de Nelson Mandela, quien «no llegó de presidente de Sudáfrica a la primera, lo pusieron ahí en un segundo plano» ya que «cuando pones figuras que van completamente contra el régimen, crean fricción«.
El opositor cubano señala la debilidad actual del régimen impuesto por Hugo Chavez, señalando algo de lo que no mucha gente «no se ha dado cuenta», la declaración que hizo recientemente Delcy Rodríguez en la sede parlamentaria anunciando la amnistía a los «presos políticos», algo que compara con la ley de igual índole del gobierno del dictador Francisco Franco cuando éste ya estaba muerto.
Señala la importancia de este momento para Venezuela, y la esperanza que supone para países como Cuba ya que «cuando un Estado hace ese tipo de reconocimiento, está reconociendo automáticamente que es un Estado autoritario» y que por ende su legislación «no se ajusta al ordenamiento jurídico internacional».
El futuro de Cuba
El hecho de que el presidente de Estados Unidos impusiera a Delcy Rodríguez como presidenta encargada no es para nada una mala señal para Sayde Chaling-Chong, es más, opina que es el principio de la transición. «Delcy Rodríguez se va a ir», augura el opositor hispano-cubano; «Delcy Rodríguez, aunque sea un puente putrefacto, un puente sangriento, es el puente hacia la libertad», explica, y señala que, desde su punto de vista, es «la persona, abro comillas, de consenso, la que más podía estar ahí para hacer ese puente hacia la transición».
Cabe recordar que como presidenta encargada controla el poder ejecutivo, y su hermano, Jorge Rodríguez, controla el legislativo como Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.
En el caso de Cuba, «por lo que se está sabiendo, recientemente ha salido en varios medios de comunicación, están negociando [EEUU] con un Castro, un hijo de Raúl Castro, que es realmente el que manda» en la isla caribeña explica el presidente de la AIECC. Defiende este tipo de figuras transitorias porque eliminar una dictadura es un proceso complejo; «hay quien piensa que quitar una dictadura es como quitar una tuerca y poner otra; no, es un proceso» explica, uno en el que hay que desmontar una serie de instituciones muy arraigadas en el Estado y administraciones.
Para Sayde Chaling-Chong, las palabras de Díaz-Canel diciendo que estaban abiertos a negociar con Estados Unidos denota un alto nivel de desesperación dentro del régimen. Y defiende que retrata lo que durante años ha denunciado e incluso lo «que los propios venezolanos lo estaban denunciando, que la soberanía de Cuba estaba secuestrada por una dictadura dirigida desde La Habana, por el Partido Comunista de Cuba».
En el caso del diálogo con el régimen de La Habana defiende el opositor chino-cubano haber sido crítico con quienes querían negociar con un gobierno dictatorial; y sólo debe darse «cuando hace capitulaciones», negociar «los términos de su rendición».
Saber que hay algo mal, pero no saber qué
Según explica Chaling-Chong su activismo contra el régimen de los Castro (y luego de Díaz-Canel) «comienza desde niño, desde muy pequeño», cuando todavía vivía en Cuba. Cuenta que, como es normal, siendo tan joven «no comprendía exactamente a qué me oponía» pero reconocía que algo no iba bien. El opositor rememora cuando en el colegio, una época en la que «estábamos muy influidos por las series y las telenovelas cubanas, los antibatistianos salían a escribir ‘Abajo Batista'», ellos escribían en cualquier esquina que podían ‘Abajo Fidel’.
El opositor cubano admite que «tú no entiendes dónde está el origen del mal» debido al alto nivel de propaganda; «hay una nube que no te deja ver», explica aunque no es del todo opaca ya que es posible discernir qué «cosas están mal». Es por esto, que Sayde Chaling-Chong es capaz de afirmar que: «yo creo que cada cubano es un opositor en potencia».
Pero el comienzo de su verdadero activismo político comienza con su difícil llegada a España, «después de haber desertado» y «haber sido rescatado» por un agente de la Policía Nacional al que todavía busca para agradecer su servicio. Fue un 9 de octubre de 2002 cuando estando «completamente desfigurado», la «cara hinchada» y «sangrando» este policía le «rescató» y le «salvó la vida». A partir de ese día, con las redes sociales como altavoz comienza la labor de oposición contra un régimen dictatorial como el de La Habana.
Las redes sociales, le sirvieron al principio para impulsarse, aunque «iba comentando con miedo», sólo el tiempo y sus fuerzas fueron suficientes para irse soltando y no tener miedo a señalar qué estaba mal en Cuba, incluso, de vez en cuando, «escribir maldiciones y todo». Pero llegó un momento en el que se dio cuenta de que las «que las redes sociales no eran suficientes para mí»; a partir de este momento y gracias a su paso por el partido político Vox, que comenzó a llevar a cabo contactos entre su formación, en la que había conseguido cierta notoriedad, y otros opositores al régimen de los Castro.
Esa se convirtió en la «primera incursión política en serio contra la dictadura cubana», cuenta Sayde Chaling-Chong y tuvo como resultado un acuerdo de varias fuerzas políticas en el Parlamento Europeo y, tras varias reuniones «sale la primera sanción de Estrasburgo a la dictadura cubana«. A partir de este momento continuó sus contactos con otras fuerzas políticas a nivel estatal y europeo, aunque el tiempo también le hizo separarse de la formación en la que había entrado.
Con el Partido Popular, tanto a nivel España, como europeo, ha mantenido contactos este exiliado chino-cubano, y con la fundación de la Alianza Iberoamericana Europea contra el Comunismo, organización que preside, cuando continuó esa actividad «lobbyista» a mayor nivel tan normal en países como Estados Unidos pero vista con recelo en países como España. Actualmente, su contacto con las formaciones políticas es esporádico y momentáneo.
Aparte de la actividad política en Europa, la presión que Sayde Chaling-Chong ejerce sobre el régimen de Cuba lo hace a través de la investigación, la publicación de información y denuncia sobre los crímenes del Gobierno cubano; y no sólo desde la isla, también contra otros regímenes de igual índole, como dice la organización que preside, a lo ancho y a lo largo del globo.

